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Japón: El Pais del Sol Naciente
Situado frente a la costa oriental del continente asiático, está formado por cuatro grandes islas:
Honshu (Hondo), Hokkaido, Kyushu y Shikoku, y multitud de islas e islotes. El Fujiyama ó Fuji-san con sus 3.776 metros de altitud,
es el punto culminante del pais.
Japón, un país único, con una historia fascinante, vivió, durante siglos, bajo un rígido sistema feudal,
cerrado a cualquier influencia exterior, hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.
Tokyo, llamada Edo hasta 1.868, cuando el emperador Mutsu-Hito eligió la ciudad de Edo como nueva capital.
En Tokio se funde la tradición y la modernidad. En el corazón del casco antiguo abundan
los templos ancestrales como el de Meiji, Asakusa, Shitamachi o el Palacio Imperial que contrastan con las grandes áreas comerciales
como Ginza y Shinjuku, centro financiero de Tokyo. Destacan:
• El Palacio Imperial, edificado sobre cimientos del primer castillo construido en el Siglo XV por los Señores de Edo.
• El Templo del Emperador Meiji, uno de los lugares de peregrinación más sagrado del país.
• El templo budista más venerado de Tokyo, el Senso-ji, también conocido como Asakusa Kannon, en el distrito de Asakusa.
• Puente del Arco Iris.
• Torres Daithensu y Nishi Kotensu del castillo Himeji-jo, concluído en 1609.
Kyoto: La ciudad de las Geishas.
Situado a 43 kms. al Nordeste de Osaka, entre el río Katsura y el Lago Biwa, y capital de Japón durante más de 1.000 años, se convirtió en el centro religioso, artístico y cultural del país.
Asentada en las orillas verdes del río Kamo, sembrada de jardines, Kyoto conserva su arquitectura tradicional.
El barrio de Gión, con sus calles estrechas y casitas bajas de tejados de bambú, es el más típico.
Entre sus más de dos mil templos y santuarios, algunos de ellos declarados Patrimonio Universal por la Unesco,
destacan:
• Castillo Nijo, construído en 1603, sirvió de residencia a los shogunes Tokugawa.
• Palacio Imperial de Kyoto, fascinante por su elegante simplicidad.
• El Heianjingu, santuario sintoísta situado al Este de Kyoto dedicado a los emperadores Kammu y Komei.
• Templo Kinkakuji ó Pabellón de Oro, fué en un principio villa de recreo para el Shogún Ashikaga, convertido en templo a la muerte de éste.
• Santuario de Sanjusagendo: contiene 1.030 imágenes de Buda.
• Kiyomizudera, proporciona una bella vista de la ciudad desde su famosa terraza.
Osaka: Situada a orillas de la bahía de Osaka, y presidido por su castillo feudal de Osaka-jo de 1583, es residencia imperial desde el Siglo XIII.
Osaka rebosa de edificios posmodernos como el titán de acero Umeda Sky con sus dos torres gemelas de 40 pisos ó el acuario Tempozan Harbour Village.
Nagoya: Situada a orillas de la Bahía de Ise, en la costa Sur de la isla de Honshu, constituye junto con Tokyo y Osaka, el corazón de las actividades económicas del país.
Destaca: EL Castillo de Nagoya, famoso por su torre de cinco pisos con una pareja de delfines dorados.
Hakone: Situado entre el Monte Fiji y la península de Izu, entre sus principales atractivos, destacan:
El Lago Ashi, a 723 metros de altura, el Shinkyo, o puente sagrado y la Avenida de los Cedros rodeado por 13.000 cedros de varios siglos de vida.
Nikko: Situada en el centro de la isla de Honshú, a 128 km. al Norte de Tokio, junto a un parque natural, Nikko está declarado patrimonio de la Humanidad.
Destacan:
• El santuario de Toshogu, mezcla de arquitectura budista y sintoísta, rodeado de un bosque de gigantescos cedros japoneses, el de Futarasan,
• El Templo de Rinnoji, con tres estatuas gigantes de la diosa Kannon (diosas de la merced) de mil brazos.
• El Jardín Botánico de Nikko.
Nara: Situada al Este de la ciudad de Osaka en la isla de Honshú, establecida en el año 710, fué capital de Japón antes que Kyoto,
en la que floreció el periodo cultural Tenpyo. Entre sus principales puntos de interés, Destacan:
• Parque de Nara, llamado popularmente el Parque de los Ciervos Sagrados.
• Templo Todai-ji, fundado en el año 745, famoso por el Gran Buda de bronce ó Diatbutsu de 22 metros de alto.
• Santuario de Kasuga, uno de los templos sintoistas más famosos del país, célebre por los más de 3.000 faroles de piedra y bronce donados
a lo largo de los años por los devotos.
Kanazawa: Antigua ciudad fortaleza próxima a Osaka y colindante con el Mar de Japón, residencia durante la época Edo de la segunda familia
más importante de Japón, los Maedas, Kanazawa es famosa por su seda y porcelana. Destaca sobretodo:
• El Jardín de Kenroku-en: Uno de los jardines más bellos de todo Japón, cuenta con estanques, cascadas,
casas de té y un sofisticado sistema de agua construido en el Siglo XVII.
• Las Casas de los Samurais Nagamachi dotadas de preciosos jardines;
• La antigua Residencia de la Familia Toyama, etc.
Kamakura, situado en el ken ó prefectura de Kanagawa en el Sur de la Isla de Honshu, a orillas de la Bahía de Sagami.
Fundada en el Siglo VII D.C., fué capital del shogunado creado por Yoritomo Minamoto de 1192 a 1333. Cuna de la cultura samurai, posee una célebre estátua de Buda, fundida
en bronce, de 14 metros de altura.
Takayama: Situada en la Prefectura de Gifu, en el Valle de Takayama a los pies de los llamados Alpes Japoneses, se encuentra
la ciudad de Hida-Takayama. En ella destacan: Takayama Jinya, edificio utilizado desde el Siglo XVII con fines administrativos y gubernamentales,
el Museo Kusakabe, una de las casas tradicionales mejor conservada de todo el país; el Templo de Higashiyama, el Museo Inro, etc.
Hiroshima: Situada en la costa de Japón, en el extremo occidental del mar Interior, es tristemente conocida por haber sido destruida
por la bomba atómica lanzada durante la II Guerra Mundial. Ha recibido el nombre de La Ciudad de la Paz.
Entre los lugares de interés figuran el Jardín Shukukeien, el Castillo de Hiroshima, el Parque Conmemorativo de la Paz,
el Museo de la Paz y la Cúpula de la Bomba Atómica, el único monumento sobreviviente que recuerdan aquella tragedia.
Miyajima: Pequeña y atractiva isla, en la provincia de Hiroshima, considerada como un lugar sagrado desde los inicios de la historia japonesa.
Destaca el santuario Itsukushima-jinja y su famosa puerta Torii (Siglos VII-VIII), puerta sintoísta que marca la entrada al templo.
El Itsukushima-jinja también llamado santuario flotante por encontrarse sobre una plataforma para no quedar inundado al subir la marea.
Monte Fuji: Situado a 100 Km. al Oeste de Tokyo, el Monte Fuji o Fuji-san, es el símbolo sagrado de Japón. Montaña volcánica de 3.776 metros de altitud,
su pico es uno de los conos simétricos más hermosos del mundo.
El Mar Interior: Seto-Naikai en japones, el estrecho de unos 500 Km. de longitud, está delimitado por las tres islas principales de Honshu, Shikoku y Kyushu.
Consiste en una cadena de cinco mares unidos por canales, lo que lo convierte en una de las más pintorescas extensiones marítimas de todo el mundo.
Geisha: Adiestradas en la interpretación de instrumentos musicales, canto, danza, poesía y comportamiento social,
las geishas debían ofrecer compañía y entretenimiento a los clientes de las casas de té.
Samurai: ó servidor. Guerrero al servicio de un señor feudal ó daimyo. En sus orígenes se trataba del campesino que acompañaba
a su señor en la guerra, convirtiéndose con el tiempo, en miembro de una casta militar ó buke. Regido por un código muy estricto,
poseía el privilegio de vida sobre el pueblo.
Sumo: Modalidad de lucha tradicional, llevada a cabo por luchadores que pesan de 100 a 200 kgs., consiste en derribar al adversario
o sacarlo de un círculo trazado en el suelo.
No: Género dramático de tema caballeresco budista, surgió en el Siglo XIV, y se representaba durante los intervalos de
los rituales sintoístas. Constituye en la actualidad una de las formas más estilizadas del teatro japonés, caracterizado por un recitativo rítmico,
una música clásica y los movimientos simbólicos de los representantes.
Kabuki: Teatro popular surgido a principios del Siglo XVII en oposición al aristocrático teatro No.
Las obras de Kabuki se representan en el Teatro Kabukiza o en el Teatro nacional en Tokyo.
Con una puesta en escena y decorados muy elaborados, combina el juego escénico con una declamación rítmica apoyada por la música viva del shamisen.
Los actores llevan máscaras y trajes fastuosos.
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